lunes, 14 de junio de 2010

Cuestion de Idioma

¿Qué tan difícil, puede ser conseguirse un novio? Pues lo es mis queridísimos y Burda!. El terror a comprometerse los espanta!. Los hombres se han convertido, en maquinitas sumamente predecibles. El factor sorpresa, perdió importancia. A kilómetros de distancia, podemos distinguir lo que se aproxima. Sus estrategias de ataque, no parecieran variar. Se han vuelto mecánicos, como si para ellos el encanto y la magia de conquistar, se hubiese desvanecido en el tiempo. Mas importa el volumen que la calidad del producto. ¿Tendrá esto que ver, con que la proporción en cuanto a disponibilidad, los favorecen?. O será, que también nosotras los hemos llevado hasta este punto?. Catorce mujeres para cada uno, es bastante!. Además de injusto claro está!. Tener que lidiar con las trece restantes, a sabiendas que son pura competencia, es como para angustiarse.
Qué te dice, que la N°4 no fue la que lo malcrió, quizás la N°7, hizo que se le subieran los humos a la cabeza, la N° 1, lo dejó tan mal, que decidió convertirse en ... y así y así y así... Lo cierto es que el hombre, tiene tela y para rato largo. Qué le vá a importar si tu existes o no, al fin y al cabo, tiene a trece opciones mas, sin necesidad de buscar muy lejos. Cuando se intenta buscar un culpable, ninguno de los dos bandos queda impune. Cada quien, ha puesto su granito de arena.
Pero insisto, pareciera que todos, se leen el mismo Manual: página 69, capitulo IV. – Tienes los ojos mas bellos, que haya podido ver jamás! – o - ¿Sola?... pero, hay que ser bien Guevón!-
Según las estadísticas y hasta algunos libritos, “Las mujeres son de Marte y los hombres son de Venus”. ¿Venus? No señores, Venus no... Plutón. Es que no hay Planeta o lugar que pueda definir el punto de partida o incluso descifrar el idioma que dominan. No obstante, también a ellos, es difícil complacerlos. Resulta ser, que si eres una mujer “detallista” eres agobiante y posesiva, si eres “realista”, eres “demasiado arrecha”, si eres “virginal” eres “bolsa” y si eres “Liberada” eres una Puta.
En cambio, si ellos son “detallistas” son espléndidos, si son “realistas” son interesantes, y si son “liberales” los mal llamamos machos, cosa que para ellos, igualmente es un cumplido. En lo único en lo que concordamos es en lo de “virginal” ahí si es verdad que son tan bolsas como nosotras. Cuestión de idioma!

Será que por eso dicen, que cada oveja con su pareja? Teóricamente deberíamos creer, que la unión entre una bolsa y un bolsa, tendría como resultado: ¿bolsicloncitos?
O es posible, que la raza se mal forme y como consecuencia nos encontremos con un ser “arrechamente interesante”, o una persona agobiante y posesiva de manera espléndida. Por último, un macho vernáculo que adora a las putas. Vaya, Vaya!, creo que esto del liberalismo, no es muy buena idea. Ellos siguen quedando bien y nosotras muy mal paradas. No se trata de volvernos locas, todo tiene un límite y si hay algo, que en estos tiempos debemos tener siempre presente, es la infinidad de enfermedades que día a día nos ponen los pelos de punta. Seas hombre o mujer, las mismas se propagan con igual intensidad, sin tomar en cuenta distingos de ninguna especie. El punto es, que independientemente que seas o dejes de ser, lo mas importante aquí, es estar concientes de la verdadera realidad que estamos viviendo y que nos dejemos de una buena vez, de tantas pendejadas. Prefiero que se molesten por lo terriblemente “realista” que soy, pero al menos eso me hace “inteligentemente sana”.

Realmente hay similitud, en cuanto al papel que cada uno de nosotros desempeña?. Se podría hablar de igualdad?. Nosotras mismas, coartamos nuestra “libertad” sexual, imponiendo una moralidad aún mas terrible, que la que existía tiempo atrás. Decimos, que no hay peor cosa, que estar en boca de un hombre, pero ¿qué pasa, cuando te conviertes en el tema central de los dires y diretes de un par de amigas? Sólo bastan unos cuantos segundos para quedar totalmente destruída, sin defensa alguna y peor aún, sin derecho a pataleo. En definitiva, nos resulta mas fácil lidiar con ellos; a fin de cuentas, ni nosotras mismas nos entendemos.
Para esto, decides tomártelo a “la deportiva”, pero también allí estás frita!. Te inscribes en el gimnasio, sudas hasta las pestañas, te esmoñas obedeciendo a tu instructor, pasas un buen tiempo con dolores en todo el cuerpo y cuando te vienes a dar cuenta... no has bajado ni un kilito. Eso sí, tu resistencia ha aumentado quinientas veces más y al momento de caer, no te das tan duro, porque has logrado establecer un método de reconocimiento, aprendiste a identificar, catalogar y manipular a cada una de las maquinitas.

1 comentario:

  1. Realmente es una forma increible y divertida de leer temas que en el fondo son serios y reales.
    FELICITACIONES

    arte

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